lunes, 14 de julio de 2014

Actos Confraternidad de la Vera+Cruz

El pasado fin de semana, diferentes hermanos de nuestra hermandad acudieron a diferentes actos organizados por la Confraternidad de Hermandades y Cofradías de la Vera+Cruz.
 
De esta forma, el sábado un grupo de hermanos encabezados por nuestra vocal de Juventud, se desplazaron a Sanlúcar la Mayor (Sevilla), donde asistieron al Pleno de Juventud de la Confraternidad, que se celebró en la Casa-Hermandad de la cofradía crucera de dicha localidad. Entre otros puntos se presentó el cartel anunciador del XVIII Encuentro Nacional de Jóvenes de la Vera+Cruz, que se celebrará D.m. los días 8 y 9 de noviembre en Alhaurín de la Torre.
 


 
 
Por otra parte, el domingo se celebró el Pleno de Hermanos Mayores de la Confraternidad de la Vera+Cruz en el Monasterio de Caños Santos, en Alcalá del Valle (Cádiz), donde nuestra hermandad de Chiclana también estuvo representada por un nutrido grupo de hermanos, encabezado por nuestro Hermano Mayor, D. Rubén Ramírez. En dicho acto se trató entre otros temas la XXXI Peregrinación Nacional de la Vera+Cruz que se celebrará D.m los días 4 y 5 de octubre en Mairena del Alcor (Sevilla), así como el VI Encuentro Provincial de Cádiz a celebrar los días 10, 11 y 12 de octubre en Setenil de las Bodegas.
 

 

 
Este fin de semana ha sido muy intenso pero a la vez muy productivo, que sirve para señalar y realzar a nuestra Hermandad de Chiclana en el ámbito fraternal de la Vera+Cruz; también tiene mucha valía por todo lo aprendido y compartido en estas jornadas donde la devoción crucera queda patente en toda nuestra geografía.

jueves, 3 de julio de 2014

Crónica del hallazgo del documento. Cristo Yacente


 
            Tras la restauración del Santo Patrón de Chiclana, San Juan Bautista, y por mediación de nuestro Director Espiritual, Rvdo. P. Francisco Aragón, ante el mal estado de conservación del Cristo crucificado y yacente articulado que se conserva en nuestra capilla; el pasado jueves 26 de junio, la restauradora Carmen Arias procedía a evaluar la conservación de dicha imagen.

            En principio, estaba citado también el historiador local Jesús Romero Montalbán, pero finalmente no pudo acudir a la cita, donde acudieron junto a la restauradora el mayordomo de la hermandad, Carlos Butrón, y el fiscal, Adrián Hidalgo. Tras una inspección visual de la imagen y visto el avanzado deterioro de la imagen, se procedió a retirar con sumo cuidado al Cristo de su hornacina para visualizar con más detalle su estado de conservación, trasladándose a la sacristía de la capilla del Santo Cristo.

            El objetivo de dicha inspección era efectuar un empapelado de emergencia con el fin de paralizar el desprendimiento de la policromía de la escultura. Cuando se giró al cristo para observar el reverso, la restauradora percibió que la parte posterior del sudario estaba abultada. El fragmento de madera se hallaba desencolada y desprendida por lo que cayó inesperadamente sobre la mesa, dejando al descubierto el ahuecado interior que ocupa todo el cuerpo de la imagen. Aparentemente en dicho hueco no había nada, sólo virutas y restos de la madera desbastada. Como vimos que el hueco seguía hacia arriba, atónito el fiscal Adrián Hidalgo introdujo su teléfono móvil para fotografiar el interior, y fue cuando de forma inesperada apareció en la pantalla del teléfono el documento a la altura del pecho.

            El nerviosismo se hizo aparente entre los estaban presente en el momento del hallazgo, además del resto de miembros de la Junta de Gobierno de nuestra Hermandad, que fueron llegando paulatinamente, convocados para una reunión que fue cancelada posteriormente.  Se avisó al director espiritual del hallazgo y se convino extraerlo con sumo cuidado para evitar su rotura o fragmentación. La restauradora y dos miembros de la Hermandad se desplazaron al estudio para coger el instrumental necesario para su extracción (endoscopio, pinzas, etc).

En la capilla aumentaba la expectación hasta que volvieron con el material y útiles para la extracción. La imagen se trasladó a dependencias internas de la hermandad para facilitar un ambiente más relajado durante el proceso. El documento se encontraba al final del hueco interior del cristo, y antes había que sortear una curva en la madera por lo que el acceso era complicado. Algunos imprevistos hicieron aumentar la expectación: la cámara microscópica no se configuraba con el ordenador, las pinzas no alcanzaban el documento, los nervios aumentaban… La restauradora tanteó con un alambre plastificado que uno de los miembros de la hermandad había hecho con la curva adecuada. Tras comprobar que el documento no estaba encolado a la madera, pasó la improvisada herramienta al mayordomo Carlos Butrón, que consiguió arrastrarlo hacia el orificio. Una vez en esa posición fue plegado sobre sí mismo y extraído por Carmen Arias.

            A las 22:46 h., ante el nerviosismo de los miembros de la Junta de Gobierno allí presentes y de la restauradora, fuimos sorprendidos más aún cuando el documento encontrado citaba la autoría de la imagen.

            Al siguiente día, fueron personados en las dependencias de la hermandad, nuestro hermano mayor, Rubén Ramírez, el Director Espiritual, Rvdo. P. Francisco Aragón, el archivero municipal Diego Vidal Pérez y el investigador local Jesús Romero Montalbán para valorar y leer el documento. También colaboró la especialista en paleografía y profesora de la Universidad de Cádiz Mª Belén Piqueras, realizando un análisis preliminar del tipo de letra, datación aproximada y transcripción. A la espera de un estudio y un análisis más exhaustivo, hoy por hoy se confirma documentalmente que esta imagen es la titular de la antigua hermandad del Santo Entierro de Cristo Nuestro Señor y Santísima Madre en su Soledad, que la hizo un maestro genovés afincado en Chiclana y que al menos data de principios del siglo XVIII.

Este hecho tan importante en la historia de nuestra hermandad y de la imaginería religiosa de nuestra ciudad viene a realzar el valor devocional, histórico y artístico del Cristo crucificado y yacente. Esperemos que tras la difusión y el conocimiento de esta singular imagen consigamos evitar su deterioro y luchar por su conservación.

Esta Junta de Gobierno, desde su nombramiento, ha sido muy sensible en temas de conservación del patrimonio propio y el depositado en la capilla. Desde que juramos nuestros cargos el pasado verano, estamos valorando el estado de conservación de todos los bienes de nuestra cofradía como las cubiertas de la iglesia, la revisión continua de nuestro paso procesional, las humedades que penetran en nuestra capilla por el altar mayor, el estado de nuestros titulares… para así cumplir el compromiso adquirido de conservar el patrimonio que desde antaño nuestra hermandad ha ido ganando a lo largo de los siglos, para que las generaciones futuras lo admiren al igual que hicieron nuestros abuelos y que hoy tenemos la suerte de tenerlos entre nosotros. Seguiremos en este camino, añadiendo a partir de ahora esta preciosa talla articulada de Cristo Yacente.

miércoles, 2 de julio de 2014

Detalle del documento de autoría en el interior del cristo yacente


Importante hallazgo en el seno de nuestra hermandad

El Cristo yacente articulado de la Capilla del Santo Cristo es de autoría genovesa
 
 
El hallazgo de un documento autógrafo del escultor, escondido en el interior de la talla, permite documentar una singular obra del patrimonio religioso chiclanero del principios del siglo XVIII
 

El Cristo yacente articulado custodiado en nuestra capilla del Santo Cristo es de autoría genovesa y fue encargado por el mayordomo de la antigua hermandad de la Soledad y Santo Entierro a principios del XVIII. Así se explica en un manuscrito autógrafo de su escultor hallado en el interior del Cristo por la conservadora Carmen Arias Guerrero mientras se realizaba una inspección ocular ante el preocupante estado de conservación de la talla, conocida como “Cristo yacente” o “Santo Entierro” y que se expone en un altar lateral en la capilla del Santo Cristo.
El documento encontrado en su interior de forma casual e inesperada es un folio plegado de unos 30 centímetros de largo y 22 de ancho, manuscrito a tinta, redactado en letra “humanística”. Son veinte líneas escritas entre 1700 y 1800, según el análisis preliminar realizado por la profesora Mª Belén Piqueras de la Universidad de Cádiz. También está siendo analizado y transcrito por varios investigadores, entre ellos Jesús D. Romero Montalbán, quien ya había avanzado en 2010 la posibilidad de que esta imagen fuera la titular de la antigua hermandad de la Soledad y Santo Entierro, que entonces residía en el desaparecido convento de San Agustín (conocido también por su advocación de San Martín).
La autoría del Cristo yacente por un escultor de “nasión genovés”, como explica el texto, la convierte en una talla única. Sería así el único Santo Cristo articulado conocido y realizado por una artista genovés y además afincado en Chiclana. Los artistas genoveses según recientes estudios se consideran una “escuela” artística única, fruto del ambiente cosmopolita que se vivía en la bahía de Cádiz en el setecientos, que dejó notables ejemplos de su calidad escultórica en el patrimonio artístico-religioso de la provincia. El hallazgo permite abrir nuevas líneas de investigación sobre los genoveses en Chiclana o las vicisitudes de la antigua hermandad de la Soledad y del Santo Entierro y su relación con el convento de agustinos ermitaños de San Agustín (ubicado en las inmediaciones de la calle Convento).
El equipo multidisciplinar que está investigando tan singular imagen quiere ser prudente y estima que próximamente estará en condiciones de revelar los nombres del autor y del mayordomo de la antigua hermandad de Santo Cristo que encargó la talla. El documento, que también tiene un delicado estado de conservación, habla de que el Cristo “se isso” en un “agno santo”, aunque no dice cuál. Los investigadores presuponen que era un “año santo” para la hermandad o para el convento agustino.

La inspección ocular que tenía por objeto valorar el grado de deterioro de la talla, realizada el pasado 26 de junio, fue autorizada por el Rvdo. P. Francisco Aragón y se realizó en presencia de miembros de nuestra Hermandad de la Vera Cruz, con sede en la capilla del Santo Cristo. El dictamen, más allá del descubrimiento, alerta de que esta pieza singular del patrimonio artístico de Chiclana debiera ser restaurado urgentemente para evitar su deterioro. En la inspección se ha podido constatar que el brazo derecho está suelto, y que solo el izquierdo conserva todavía el antiguo sistema que permitía su articulación: un elemento metálico y piel de animal para permitir el movimiento. El Cristo tiene las piernas flexionadas y tobillos cruzados para favorecer su estética cuando se colocaba en la posición de crucificado.
El Cristo yacente tiene la peculiaridad de pertenecer al grupo iconográfico de los “cristos articulados” o “cristos del Descendimiento”, que incluían un mecanismo para articular los brazos y cambiar su posición. Este tipo de imágenes articuladas se usaban en antiguos cultos del Descendimiento y Entierro de Cristo durante la Semana Santa. Al estar articuladas, la misma escultura se utilizaba en la escena de la Crucifixión y posteriormente en el Descendimiento. Los investigadores especializados aluden al origen medieval de estos ritos litúrgicos y de los cristos articulados (Cristo de los Gascones, Santo Cristo de Burgos) que tuvieron tal devoción que se siguieron tallando imágenes de este tipo en siglos posteriores por toda España.

Los pocos Cristos articulados de esta tipología que quedan en la provincia se están poniendo en valor gracias a las labores de restauración (como por ejemplo el Yacente del Santo Entierro de Puerto Real, el Cristo de las Ánimas de Tarifa o el Cristo yacente de la iglesia de San Francisco de Sanlúcar). En otras localidades de España se están recuperando este tipo de imágenes y junto a ellas las tradiciones y los cultos en torno al Descendimiento.