jueves, 3 de julio de 2014

Crónica del hallazgo del documento. Cristo Yacente


 
            Tras la restauración del Santo Patrón de Chiclana, San Juan Bautista, y por mediación de nuestro Director Espiritual, Rvdo. P. Francisco Aragón, ante el mal estado de conservación del Cristo crucificado y yacente articulado que se conserva en nuestra capilla; el pasado jueves 26 de junio, la restauradora Carmen Arias procedía a evaluar la conservación de dicha imagen.

            En principio, estaba citado también el historiador local Jesús Romero Montalbán, pero finalmente no pudo acudir a la cita, donde acudieron junto a la restauradora el mayordomo de la hermandad, Carlos Butrón, y el fiscal, Adrián Hidalgo. Tras una inspección visual de la imagen y visto el avanzado deterioro de la imagen, se procedió a retirar con sumo cuidado al Cristo de su hornacina para visualizar con más detalle su estado de conservación, trasladándose a la sacristía de la capilla del Santo Cristo.

            El objetivo de dicha inspección era efectuar un empapelado de emergencia con el fin de paralizar el desprendimiento de la policromía de la escultura. Cuando se giró al cristo para observar el reverso, la restauradora percibió que la parte posterior del sudario estaba abultada. El fragmento de madera se hallaba desencolada y desprendida por lo que cayó inesperadamente sobre la mesa, dejando al descubierto el ahuecado interior que ocupa todo el cuerpo de la imagen. Aparentemente en dicho hueco no había nada, sólo virutas y restos de la madera desbastada. Como vimos que el hueco seguía hacia arriba, atónito el fiscal Adrián Hidalgo introdujo su teléfono móvil para fotografiar el interior, y fue cuando de forma inesperada apareció en la pantalla del teléfono el documento a la altura del pecho.

            El nerviosismo se hizo aparente entre los estaban presente en el momento del hallazgo, además del resto de miembros de la Junta de Gobierno de nuestra Hermandad, que fueron llegando paulatinamente, convocados para una reunión que fue cancelada posteriormente.  Se avisó al director espiritual del hallazgo y se convino extraerlo con sumo cuidado para evitar su rotura o fragmentación. La restauradora y dos miembros de la Hermandad se desplazaron al estudio para coger el instrumental necesario para su extracción (endoscopio, pinzas, etc).

En la capilla aumentaba la expectación hasta que volvieron con el material y útiles para la extracción. La imagen se trasladó a dependencias internas de la hermandad para facilitar un ambiente más relajado durante el proceso. El documento se encontraba al final del hueco interior del cristo, y antes había que sortear una curva en la madera por lo que el acceso era complicado. Algunos imprevistos hicieron aumentar la expectación: la cámara microscópica no se configuraba con el ordenador, las pinzas no alcanzaban el documento, los nervios aumentaban… La restauradora tanteó con un alambre plastificado que uno de los miembros de la hermandad había hecho con la curva adecuada. Tras comprobar que el documento no estaba encolado a la madera, pasó la improvisada herramienta al mayordomo Carlos Butrón, que consiguió arrastrarlo hacia el orificio. Una vez en esa posición fue plegado sobre sí mismo y extraído por Carmen Arias.

            A las 22:46 h., ante el nerviosismo de los miembros de la Junta de Gobierno allí presentes y de la restauradora, fuimos sorprendidos más aún cuando el documento encontrado citaba la autoría de la imagen.

            Al siguiente día, fueron personados en las dependencias de la hermandad, nuestro hermano mayor, Rubén Ramírez, el Director Espiritual, Rvdo. P. Francisco Aragón, el archivero municipal Diego Vidal Pérez y el investigador local Jesús Romero Montalbán para valorar y leer el documento. También colaboró la especialista en paleografía y profesora de la Universidad de Cádiz Mª Belén Piqueras, realizando un análisis preliminar del tipo de letra, datación aproximada y transcripción. A la espera de un estudio y un análisis más exhaustivo, hoy por hoy se confirma documentalmente que esta imagen es la titular de la antigua hermandad del Santo Entierro de Cristo Nuestro Señor y Santísima Madre en su Soledad, que la hizo un maestro genovés afincado en Chiclana y que al menos data de principios del siglo XVIII.

Este hecho tan importante en la historia de nuestra hermandad y de la imaginería religiosa de nuestra ciudad viene a realzar el valor devocional, histórico y artístico del Cristo crucificado y yacente. Esperemos que tras la difusión y el conocimiento de esta singular imagen consigamos evitar su deterioro y luchar por su conservación.

Esta Junta de Gobierno, desde su nombramiento, ha sido muy sensible en temas de conservación del patrimonio propio y el depositado en la capilla. Desde que juramos nuestros cargos el pasado verano, estamos valorando el estado de conservación de todos los bienes de nuestra cofradía como las cubiertas de la iglesia, la revisión continua de nuestro paso procesional, las humedades que penetran en nuestra capilla por el altar mayor, el estado de nuestros titulares… para así cumplir el compromiso adquirido de conservar el patrimonio que desde antaño nuestra hermandad ha ido ganando a lo largo de los siglos, para que las generaciones futuras lo admiren al igual que hicieron nuestros abuelos y que hoy tenemos la suerte de tenerlos entre nosotros. Seguiremos en este camino, añadiendo a partir de ahora esta preciosa talla articulada de Cristo Yacente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario