sábado, 15 de febrero de 2014

La lluvia no llegó. Reflexión

Creer es tomarse en serio la fe.

En un pequeño pueblo que vivía del trabajo del campo se produjo una larga sequía que amenazaba con dejar en la ruina a todos sus habitantes. Casi todos eran creyentes, pero debido a la grave situación fueron a ver al cura del pueblo y le dijeron: "Padre, si Dios es tan poderoso, ¿por qué no le pedimos que nos mande la lluvia?". El cura... no dudó en responder: "Está bien, se lo pediremos. Pero hay una condición indispensable. Hay que pedírselo con fe, con mucha fe.
La gente aceptó, pensando en lo sencilla que era la condición y, además, acordaron ir a misa todos los días. Comenzaron a ir a misa un día tras otro, pero las semanas pasaban y no caía ni una sola gota del cielo. Ni siquiera había nubes.
Ya cansados de esperar, un día fueron todos a reclamarle al cura: "Padre , nos ha engañado. Nos aseguró que si le pedíamos con fe a Dios que enviara lluvia, no habría problema. Hemos cumplido la condición, pero después de varias semanas aún no ha llovido nada". El cura miró a todos y cada unos de ellos y les preguntó: ¿Habéis pedido con verdadera fe?" Nadie dudó, y todos respondieron: "¡SÍ, por supuesto!""Entonces -dijo el cura- ¿Por qué durante todos estos días ninguno de vosotros ha venido con paraguas a misa?"

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