miércoles, 19 de febrero de 2014

Dios está más allá de nuestras mezquindades. Reflexión

Un hombre fue a una barbería a cortarse el pelo y recortarse la barba, como era su costumbre. Ese día entabló una amena conversación con la persona que le atendía. Hablaron de tantas cosas y tocaron tantos temas... Al final tocaron el tema de Dios.
El barbero dijo:
_" Fíjese caballero que yo no creo que Dios exista, como dice usted".
- " Pero,... ¿por qué dice usted eso?, preguntó el cliente.
- " Pues es muy fácil, basta con salir a la calle para darse cuenta de que Dios no existe. O... dígame ¿acaso si existiera Dios, habría tantos enfermos? ¿Habría niños abandonados? Si Dios existiera, no habría sufrimiento ni tanto dolor para la humanidad. Yo no puedo pensar que exista un Dios que permita todas estas cosas" _replicó el rapabarbas.
El cliente se quedó pensando un momento, pero no quiso responder para evitar la discusión. El barbero terminó su trabajo y el cliente salió del negocio. Recién abandonada la barbería, cuando vio en la calle a un hombre con la barba y el cabello largo; al parecer hacía mucho tiempo que no se lo cortaba y se veía muy desarreglado.
Entonces entró de nuevo a la barbería y le dejo al barbero:
_ ¿Sabe una cosa? Los barberos no existen.
_ ¿Cómo que no existen? -preguntó el barbero.
_¡ Si aquí estoy yo... y soy barbero!
_ No, dijo el cliente - no existen, porque si existieran no habría personas con el pelo y la barba tan larga como la de ese hombre que va por la calle.
_ Ah, los barberos si existen, lo que pasa es que esas personas no vienen hacia mí.
_ ¡Exacto! _replicó el cliente_. Ese es el punto. Dios si existe, lo que pasa es que la personas no van hacia él y no le buscan, por eso hay tanto dolor y miseria.

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